ANUNCIOS DEPRIMENTES: SEGUNDA PARTE

Por MAGIC N

Previamente hablé de un anuncio de KAS en el que se revelaba que nuestras vidas son realmente bastante mierdas pero que eso no importa mientras las de nuestros amigos también lo sean. #Amistad

Hoy: McDonalds!

El anuncio muestra el ciclo vital de un tío normal. Nace en una familia feliz, crece con sus padres felices y cuando le llega la hora, él se convierte en un padre feliz.

Hasta ahí todo normal no? Naces, creces y te conviertes en un padre. Un mensaje que llevamos viendo desde Bambi: algún día te convertirás en alguien como tu padre. En el ejemplo, hasta el extremo de que padre e hijo llevan las mismas jodidas gafas.

El final acaba con otro principio: un hombre blanco heterosexual acude al parto de su mujer blanca.

“El mensaje de la vida ;)” dice el segundo comentario más votado.

“Precioso no, lo siguiente!! Canción y anunció… combinación de 10. =)” dice el comentario más votado.

Resumamos: este anuncio de McDonalds saca a una familia ideal a través del tiempo. Es un ejemplo de como nuestras propias vidas deberían ser, o a lo que deberían aspirar.

Es un mensaje universal y atemporal, algo que se puede ver en el hecho de que, salvo los personajes, nada alrededor suyo envejece. No hay coches voladores ni ropa futurista ni ningún aparente paso del tiempo, salvo la vejez de los actores.

Este tipo de familia/ciclo vital es un ideal perpetuo y universal. Algo que se repetirá para siempre.

La gracia es que en ese ciclo que describen, cada ocasión especial (cumpleaños, celebraciones, etc) son celebradas en un McDonalds, para que asocies a McDonalds como una marca familiar, que te acompaña, “que esta ahí contigo” y toda esa mierda.

Resumamos una vez más: una familia ideal vive en un bucle infinito de felicidad, en el cual McDonalds juega un importante papel.

Pero la parte publicitaria es lo de menos en este anuncio. Centremonos en la imagen de la familia perfecta y en el “mensaje de la vida”.

Como previamente mencioné, en el cine de los últimos 30 años predomina el mensaje paternal de “tu padre mola mucho, no importa lo perdedor que sea, algún día serás como él”. A la vez, en los últimos 30 años el cine y la televisión se han ido mezclando cada vez más, hasta el extremo de que estudios y cadenas pertenecen a las mismas empresas. Por lo tanto, la mayoría de tendencias de Hollywood se trasladan a la tele y viceversa.

Volvamos al anuncio.

En esta vida perfecta, el hijo crece bajo la tutela de los padres, recibe su cariño y apoyo, y acaba convirtiéndose en el padre.

El ciclo de la vida consiste en que te conviertas en tu padre; esencialmente, eso es ‘el mensaje de la vida‘.

Es decir, según este anuncio y la narrativa reciente de Hollywood, la vida consiste en ocupar su lugar, ser como él.

El plan maestro de la vida te encauza en una senda y te anima/obliga a quedarte en ella. Tienes que ser como tu padre o la raza se extinguirá, es el mensaje de la vida!

En la sociedad capitalista, (es desí, la nuestra) el objetivo es un poco el mismo rollo que el sueño Americano: poder formar una familia heterosexual de clase media, con el objetivo a largo plazo  de continuar la existencia de la especie.

Se que la ironía de que sea una foto de stock os está matando #next_level_shit

Típica familia con coche, verja blanca y pantalla de plasma.

Eso es por lo que la gente se esfuerza, la meta.

Pero qué pasa cuando, como el niño del anuncio o muchos de nosotros, nacemos ya dentro de ese sueño?

Es decir, si el objetivo es conseguir una familia de clase media de los suburbios, qué pasa cuando ya has nacido en una?

Si nada más empezar ya has cumplido el objetivo, qué coño haces con el resto de tu vida?

No hay ningún tipo de barrera de clase o raza que superar, simplemente lo único que tenemos que hacer es no cagarla, no tocar nada y cuando nuestros padres se mueran, sustituirlos para que todo esto siga funcionando. Nosotros seremos padres y enseñaremos a nuestros hijos a ser como nosotros para que cuando nosotros muramos, sean ellos los que puedan seguir con el sistema.

Y mientras el sistema esté calmado, en orden y funcionando, seguiremos consumiendo McDonalds y DVDs y móviles de Apple, asi que todos salimos ganando.

Si esto es “bueno” o “malo” no nos importa. Pensar en las cosas en términos de “bueno” o “malo” es como decirte mentalmente “caca” cada vez que ves algo que no te mola. Es de idiota. Por lo tanto, hay que pensar qué consecuencia tiene esto:

Estamos sometidos a una presión inconsciente para no salirnos del camino. Nuestras vidas ya han sido encauzadas por nuestros padres y ahora lo único que tenemos que hacer es no cagarla y no desviarnos.

Como vimos en el anuncio de KAS, nos enseñan a mantenernos en nuestro sitio. El Sueño de la mobilidad social ya ha sido cumplido asi que ni puta falta que hace salirnos de nuestro sitio. Se nos anima y consuela para que nos limitemos a “tomar algo con los amigos” y que nos quedemos tranquilitos con lo que tenemos y nos conformemos.

Cíñete al plan que te hemos escrito.

Un psicoanalista negro llamado Frantz Fanon decía que en la sociedades coloniales (es desí, de amos blancos y esclavos negros), a los negros se les animaba y obligaba a quedarse en su sitio, en su posición de esclavos. El efecto que esto producía en los africanos era que su aspiración era convertirse en el opresor. No querían ser blancos, querían ocupar su puesto de poder y poder oprimir a otros como habían hecho con ellos.

Volvamos al anuncio de McDonalds: el mensaje de la vida es pasar de ser el que recibe las órdenes (hijo) a ser el que las da (padre). No tanto convertirte en una réplica idéntica físicamente (aunque el anuncio lo fuerza bastante en ese aspecto [oh, ‘aspecto‘, que ironía]), sino a ocupar su lugar como padre de familia.

Lo que tienen en común estos dos casos es que el que recibe las órdenes, tiene como deseo impartir órdenes.

Hasta ahí todo correcto no?

Fanon hablaba de como el nativo, al ser presionado para permanecer en su sitio y no moverse, sus sueños se llenaban de acción y agresión. Sueños de actividad física como correr, nadar, saltar, trepar, sueños de poder muscular.

Volvamos a la juventud blanca del siglo XXI presionada por sus padres para no salirse del plan.

Cuántos anuncios o películas hablan de “cumplir tus sueños” y consisten en tirarse en paracaídas, escalar una mega montaña, o directamente, como mostraba el anuncio de KAS, tirarse desde un globo? Cuántos de estos “sueños” están relacionados con actividades físicas extremas, con liberar grandes dosis de adrenalina? O cuánta gente considera los músculos como algo deseable a lo que aspirar?

Sentimos una necesidad de liberar energía, ya sea tirándote en paracaídas o bailando música realmente jodido frenética tipo los subidones y ‘drops’ de la electrónica moderna.

Este tipo de desahogo acaba relacionándose con actividades potencialmente letales o simplemente nocivas como beber, tomar drogas o fumar.

Fanon hablaba de el ‘death reflex’ entre los nativos, una especie de fascinación con la muerte que les llevaba a adoptar comportamientos aparentemente suicidas (como pelearse entre ellos en vez de unirse contra el hombre blanco).

Comportamientos o actividades que a largo (o corto, depende de cada uno) plazo provocan tu muerte.

Este tipo de comportamiento suicida y absurdo demuestra al colono blanco; al padre blanco, que los hijos/nativos no son seres racionales.

Cuántas series o realities existen basados en adolescentes descarriados? Cuántos malos ejemplos podemos ver en la televisión? Estilos de vida basados en drogas/alcohol/crimen que muy probablemente te dañen o incluso maten.

Realities rollo Hermano Mayor, Hijos de Papa, CallejerosGandía Shore, — y un sin fin de programas que se basan en un montón de gente joven haciendo cosas estúpidas, destructivas y potencialmente letales.

“Este programa me hace mejor persona. Espera no, me hace sentir cómodo por el simple hecho de no ser un psicópata. Soy la polla!”

Respecto a esta situación, Fanon habla de la importancia de la mitología africana para hacer frente a los colonos blancos.

Las supersticiones y creencias sobrenaturales se veían reforzadas por la aparición del hombre blanco. La gente creía en zombies y diablos africanos porque hacían que el poder de los blancos pareciese menor, ridículo y extranjero, comparado con la deidad todopoderosa local. Estos monstruos y supersticiones hacían la opresión más llevadera porque los africanos se convencían a si mismos de que, en el fondo, el verdadero poder lo tenía un dios suyo.

Asi que el nativo se relajaba en ceremonias tribales con bailes espasmódicos y enérgicos. Una forma de liberar toda la agresividad reprimida, a la vez que socavaban la imagen poderosa del colono/padre blanco con una demostración de agresividad que pertenecía a los nativos/hijos.

Volvamos a la juventud blanca del siglo XXI:

Al tener una vida perfecta programada para nosotros, se nos priva de todo tipo de opciones y se nos presiona para seguir el plan, haciendo que nos veamos obligados a desahogarnos con mierdas como Skrillex y canciones sobre asesinatos, violaciones, droga o crimen.

En una familia tan perfecta como la del anuncio de McDonalds, como es posible que raperos del ghetto como Eminem o 50 Cent se hayan convertido en artistas multimillonarios con cientos de miles de discos vendidos en todo el mundo?

Como se refleja en Spring Breakers, (y como intenté explicar, pero iba un poco ebrio), la juventud de hoy estamos llenos de sueños violentos reprimidos, que desahogamos, como los africanos, en rituales enérgicos o en estilos de vida suicidas y absurdos, es decir poniéndonos hasta el culo y deseando saltar en paracaídas.

La presión paternal de mantenernos dentro del plan que ha sido diseñado para nosotros, hace que nos desfoguemos con actividades que de forma inadvertida, refuerzan la noción de que somos estúpidos, que solo nos gusta beber y hacer el cafre, y que necesitamos imitar a nuestros padres si queremos llegar a algo; tenemos que seguir su plan, porque está visto que solos viviríamos en un estado perpetuo de Gandía Shor-ismo. O al menos eso nos enseñan.

Pero volvamos al anuncio.

En el ideal social que nos escenifica McDonalds, no hay alternativa. Es el ‘mensaje de la vida’ y es inevitable que te conviertas en lo que quieren que te conviertas. Es lo natural.

Lo malo es que nada de la civilización es natural, es más bien lo opuesto. Los monos viven de forma natural y se tiran mierda a la cara.

Por lo tanto, tu destino inevitable no es ser tu padre. Eso es mentira. El ‘mensaje de la vida’ no es ocupar el lugar de nuestros padres y replicar su labor.

Esta narrativa paternal es tan eficaz que nos es imposible imaginar un orden diferente al que existe hoy en día. Una prueba del éxito del sistema actual en borrar alternativas es que cuando se plantea la idea de algo diferente al capitalismo, lo primero que piensa la gente es ‘comunismo’, una teoría fracasada que tiene doscientos años.

Por motivos obvios, esa no es la solución, pero tampoco el sistema actual es “lo natural” ni algo inevitable e infinito, ni significa que no haya un sistema mejor.

Nuestra misión como juventud sería idear y encontrar un sistema mejor que el actual, igual que nuestros abuelos eligieron la democracia sobre el totalitarismo, o nuestros padres el capitalismo sobre el comunismo.

No obstante, si bajo el sistema actual soy un mega pez gordo multibillonario, ni puta gracia que nadie me toque nada; todo está bien como está.

“Sabíais que el ‘mensaje de la vida’ es no tocar absolutamente nada y conformaros con cosas que el dinero pueda comprar, como muebles de IKEA, o cervecita con amigos o vacaciones en Benidorm?”

Ahí podréis pensar: “qué tiene esto de malo? Me gusta la cerveza y la playa, me parece un buen plan.”

La cosa es que el único motivo por el que nosotros podemos comprarnos iPhones y cosas complicadísimas por precios relativamente bajos, es que en la otra punta del mundo hay un montón de esclavos que nos las fabrican.

No temáis, no me voy a poner gay/UNICEF y empezar a hablar de los derechos de los indios ni cosas de esas.

Pero sí es cierto que gran parte de nuestra prosperidad está construida sobre un montón de gente que come mierda.

La cosa es que esa gente llegará un momento que querrá dejar de comer mierda y querrán tener todo lo que tienen los blancos. Querrán dejar de ser los que reciben órdenes y empezar a ser los que las dan.

Y qué pasará el día que no tengamos esclavos que nos fabriquen nuestras deportivas, nuestros relojes, coches y ordenadores?

Qué pasará cuando los objetos cotidianos a los que nos hemos acostumbrado como los móviles o las televisiones empiecen a ser mucho más caros porque ya no los hacen esclavos de Bangladesh sino trabajadores con derechos y sindicatos como nosotros, que exigen un salario decente y que están persiguiendo el sueño de tener una familia en los suburbios?

A eso súmale que cuando cientos de millones de  chinos se incorporen a la clase media, empezarán a comprarse coches y es posible que todas las mierdas del medio-ambiente se pongan mucho más serias.

Según el anuncio de McDonalds, parece que todo estará bien para siempre y que no tenemos que hacer nada; simplemente continuar las cosas como están, replicar la vida de nuestros padres.

Pero el futuro no será así. Tarde o temprano la mierda impactará contra el ventilador, y cuando ese momento llegue, descubriremos que lo único que hemos aprendido era cómo seguir siendo lo que ya éramos.

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