EL ESPECTRO DEL CUÑADO

La Navidad todavía no ha acabado y por lo tanto la conversación popular esta saturada con la figura del “cuñado”. Durante estas navidades, desde Twitter a parásitos televisivos como Like o impresos como el Tentaciones, toooodo el mundo parecía estar echando pestes de su “cuñado” y adelantando una cena familiar horrible en la que tener que escuchar los argumentos rancios y banales del marido de su hermana.

Pero por qué tantas coñitas con “el cuñado”? Qué mierdas representa “el cuñado”? Sobre todo: qué dice de nosotros?

tumblr_ngkdirjfob1sgn3tjo1_500

Para los iniciados, que supongo que no habrá nadie aquí, el cuñado es esa persona pesada que desea acaparar la conversación navideña para demostrar su superioridad. El cuñado es una persona conservadora, ideológicamente de derechas pero nominalmente “de centro” y con opiniones arcaicas sobre temas contemporáneos. El cuñado es odioso, pesado e inquisidor. El cuñado somos nosotros.

La figura del cuñado es obviamente una proyección; más figura mitológica que humano de carne y hueso. Es una sábana blanca en la que proyectamos todo aquello que nos irrita. Por lo tanto, su definición siempre se acaba haciendo borrosa en sus límites: no está muy claro donde empieza y donde acaba el cuñado. Tiene sus tótems (Bertín Osborne, etc) pero está abierto a la interpretación.

Durante las últimas semanas no era difícil encontrar a gente en FB o Twitter preparándose mentalmente para entablar una batalla dialéctica, o simplemente resistir, los embates de su “cuñado”. Todo el mundo anticipaba drama; anticipaba vergüenza ajena, violencia y sobre todo, tener que defenderse.

tumblr_obo02ja0lz1ss06d5o1_1280

Por arte de magia, ante un enemigo nebuloso y sorprendentemente moderno a pesar de que sea una figura milenaria que debió de nacer con el desarrollo de la agricultura hace 15.000 años, el español medio se encuentra bajo el asedio del cuñado.

Invocar a su figura, real o imaginaria, aparte de su valor intrínseco en la economía de likes como #meme contemporáneo, tiene el efecto de que nos hace parecer superiores. Es decir, el cuñado solo existe porque nosotros somos tan intelectualmente, tecnológicamente y culturalmente sofisticados, que nos alzamos por encima de este juglar de salón.

El cuñado solo es visible si eres la polla. Un cuñado no es consciente de su propia cuñadez, ni es capaz de reconocerla en otros porque es demasiado estúpido. No es como nosotros: inteligente, tolerante, culto, conciliador y amable.

tumblr_nzvflheu6l1s7fjl5o1_1280

Por lo tanto, hablar de éste ser mitológico nos señala ante nuestros seguidores como alguien literalmente superior. Quejarse de tu cuñado no es una experiencia sino algo que denota estatus; algo que haces antes de que ocurra porque inevitablemente, dado que eres superior, tiene que ocurrir.

Si en las redes sociales prima el mercadeo de imágenes-oro (aquellas que son inútiles en sí mismas pero denotan estatus: vacaciones, regalos, coches, paisajes, etc), la figura del cuñado entraría en la categoría de publicación-oro: el grupo donde están el #humble_brag, citas inspiracionales o la demagogia.

Con esto no quiero negar la existencia real de las personas reaccionarias que nos encontramos en Navidades ni el sufrimiento de la gente que se ve acosada por su propia familia en función de una visión perfectamente arcaica e intolerante de la sociedad.

tumblr_o67cjcsevl1rcfcsqo1_1280

Pero si el cuñado es el cabrón pesado que se cree la polla y no se calla, es ridículo combatirle con más cuñadez. Es una escalada de cuñadismo que, como un agujero negro, succiona e incorpora a cualquiera que se acerque.

Lo que esta figura revela en el fondo es un atenazante miedo a quedarse atrás. Si la cultura popular y política avanza a un ritmo tan endiablado que ha saltado por los aires y es tan imposible como absurdo, “estar al día”, hablar de tu cuñado te hace pensar que hay alguien peor que tu. Alguien más atrasado, más ignorante en cuestión de memes, luchas ciber_identitarias, teoría tumblr-feminista y estereotipos raciales. Hay alguien que no se está catando del nuevo grupo que ‘lo peta en Spotify’, ni del nuevo restaurante ‘que está muy de moda ahora mismo’, ni de ‘esta nueva pop-up que es muy curiosa’, ni ‘esa serie de HBO que no está mal’, ni del enésimo anglicismo que dejar caer en cualquier conversación. El cuñado es el döppelganger y aliado íntimo del pequeñoburgués acojonado; permanentemente a la defensiva y bajo asedio.

Lo que todas esas quejas realmente revelan es que el cuñado eres tú y todavía no lo sabes.

Así que en 2017, respira hondo, lee en silencio y no te preocupes por estar al día ni por tu cuñado. Todo saldrá bien.

tumblr_o928i7yjes1r539hzo1_1280-1
2017 🙂
Anuncios

Un comentario en “EL ESPECTRO DEL CUÑADO

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s